En Nariño la Corporación 8 de marzo desde hace 10 años lucha por la defensa de la vida a pesar de que la violencia no da tregua. Su propósito: que los derechos de las mujeres siempre cuenten. Detalles de su labor.

Fecha: viernes, 2 de octubre de 2020

 

 

En el departamento de Nariño, ubicado al sur de Colombia, lideresas y defensoras de derechos humanos realizan su labor en medio de un contexto hostil marcado entre otras cosas, por una arraigada cultura patriarcal. Estas condiciones son cada vez más complejas y dan cuenta de los riesgos latentes que tiene un país como Colombia para el quehacer de las lideresas. 

De acuerdo con ONU Derechos Humanos, este año en Colombia 22 defensores y defensoras de derechos humanos han sido asesinados, 4 de ellas fueron mujeres. La problemática agudizada en todo el territorio nacional se ha visto incrementada por las medias de cuarentena debido a la pandemia. 

El departamento de Nariño no es ajeno a esta situación, este año el territorio ha sido testigo de diversas afectaciones a la integridad de las comunidades, sus líderes y lideresas sociales, y sus territorios. De acuerdo con el observatorio de género de Nariño a pesar del marco normativo internacional y nacional que ampara los derechos humanos y fundamentales de las mujeres lideresas y defensoras, en territorios del departamento se presentan, múltiples afectaciones a su vida, integridad física, emocional y sexual, que implican también afectaciones a los procesos comunitarios y políticos que ellas lideran o defienden. 

Esta  realidad que vive el departamento día a día, no ha sido un obstáculo sino una razón para que se consoliden procesos significativos a favor de la paz y la igualdad. En ese contexto, la Corporación 8 de Marzo, Mujeres y Hombres por la Igualdad, lleva cerca de una década trabajando en la promoción de la igualdad de género, a través de la participación, investigación, estudio y defensa de los derechos de las mujeres 

Recientemente, el 24 de junio de este año, ONU Mujeres en alianza con la Embajada de Noruega y la Defensoría del Pueblo llevó a cabo el lanzamiento del programa conjunto ProDefensoras, la Corporación Ocho de Marzo, en alianza con Mujeres Nariñenses por la Paz, fueron elegidas junto a la Consultoría para los Derechos humanos y el desplazamiento CODHES, para llevar esta iniciativa  a  13 municipios de Nariño.

 

 

Sobre la organización

La Corporación 8 de Marzo le debe su nombre a la conmemoración del Día Internacional de los derechos de las mujeres, Andrea Riascos, cofundadora de la Corporación afirma: “este hito en la historia que nos ha inspirado a luchar por nuestros derechos y soñarnos con un panorama distinto para nosotras, en el que se puedan consolidar nuestras propuestas, ideas y sueños, luchando y trabajando por alcanzar un mundo donde la igualdad de género sea una realidad”. 

A lo largo de estos años, el equipo de trabajo de 8 Marzo ha trabajado  en todo el departamento nariñense, desde el norte hasta el sur incluyendo la costa pacífica. Los y las integrantes de la organización, entre ellos 25 mujeres y 8 hombres, han promovido iniciativas, que van desde la consolidación de procesos organizativos con diversos colectivos de mujeres en Nariño, la promoción de nuevas masculinidades, procesos formativos, hasta la recuperación de expresiones artísticas propias de la región. En el desarrollo de sus actividades, la corporación ha trabajado con diversos grupos y organizaciones de mujeres: campesinas, excombatientes, indígenas, afrodescedendientes, mestizas, entre otras. 

El impacto de su trabajo se ha visto reflejado en las más de 5 mil personas beneficiarias de sus iniciativas a lo largo y ancho del departamento: “En Pasto y Policarpa, logramos que las lideresas y defensoras diseñaran y pusieran en práctica planes de autocuidado y autoprotección según sus necesidades. Así, se logró la implementación de acciones para el reconocimiento de las lideresas sociales y defensoras de derechos humanos y para la identificación y adecuación de espacios protectores que les permitan ejercer de forma libre y segura sus actividades y liderazgo” añade Riascos.

Sumado a esto, la Corporación se ha vinculado activamente a procesos organizativos locales, regionales y nacionales, reconociendo que solo el trabajo en red y articulado permite un impacto a gran escala para el beneficio de todas las mujeres.  Dentro de los procesos de los que hacen parte se destacan: la Red Guaneñas Feministas, la Ruta Pacífica de las Mujeres, la Red Departamental de Defensoras de Derechos Humanos y la Alianza de organizaciones defensoras de víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado ante la JEP. 

Muchas veces han enfrentado situaciones desafiantes relacionadas principalmente con las resistencias propias de la cultura patriarcal: los prejuicios, el miedo al cambio de paradigmas, el machismo, la misoginia, el sexismo y la homofobia, lo que dificulta avanzar hacia la igualdad, pero afortunadamente son más las personas que le apuestan al cambio y que se comprometen a transformar desde sus vidas hasta sus comunidades, en razón de la paz, la equidad y la justicia social.  

 

 

ProDefensoras en Nariño

“La voz de las lideresas y defensoras es clave para fortalecer las políticas públicas de la protección integral, ya que son ellas quienes conocen los territorios, los riesgos, las amenazas y vulnerabilidades a los que se enfrentan por el hecho de ser mujeres en el ejercicio de la defensa de los derechos humanos”, dice Andrea Riascos, directora ejecutiva de la Corporación 8 de Marzo.

Con el trabajo que desarrollarán con ProDefensoras, se tiene previsto fortalecer a 620 personas, en su mayoría lideresas y defensoras de derechos humanos de 13 municipios, con quienes se fusca fortalecer la “Red Departamental de Defensoras de Derechos Humanos de Nariño” y brindar insumos para la territorialización del Programa Integral de Garantías.  

“Nos alineamos con la iniciativa ProDefensoras porque desde nuestro accionar también esperamos contribuir a la prevención y protección de lideresas y defensoras de DDHH, basadas en una perspectiva holística de seguridad individual y colectiva (física, digital y psicosocial) que fortalezcan el tejido organizativo de las defensoras de derechos humanos”, cuenta Riascos.

Al preguntarles ¿qué las inspira? No dudan en responder: “ver el enorme trabajo que realizan las mujeres en cada uno de sus territorios para contribuir a la construcción de la paz, la igualdad de género, el cuidado del medio ambiente, el desarrollo sostenible y la defensa de los derechos humanos; reconocer este trabajo, visibilizarlo, fortalecerlo y trabajar conjuntamente con ellas”.

Diana Montero, una de las lideresas de la Corporación 8 de Marzo, y quien trabaja como defensora de víctimas y especialista en derechos humanos, es un claro ejemplo de la tenacidad y el esfuerzo que cada uno de las y los integrantes de esta organización tienen para la defensa de los derechos humanos: “Defender los derechos humanos es para mí una gran satisfacción personal y profesional q me permite crecer y al mismo tiempo ayudar a los demás buscando equidad y justicia”. 

Esta historia se ha redactado en el marco de la iniciativa Prodefensoras, que busca proteger la vida de las lideresas y defensoras de derechos humanos en Colombia. En momentos en que las personas que defienden los derechos humanos se enfrentan a diversas problemáticas para ejercer su labor, la historia de la Corporación 8 de marzo debe llevar a la reflexión de cuán importantes son las lideresas para avanzar hacia la reducción de las desigualdades, la paz y el desarrollo sostenibles.

 


 

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