La violencia contra las mujeres nunca es un asunto privado: En la casa, en la calle y en el fútbol NO ES HORA DE CALLAR

La campaña No Es Hora de Callar y ONU MUJERES hacemos un llamado a la Federación Colombiana de Fútbol a demostrar tolerancia cero frente a cualquier forma de violencia contra las mujeres

Fecha: domingo, 26 de marzo de 2017

ONU Mujeres / No Es Hora de Callar



Desde ONU Mujeres Colombia y No Es Hora de Callar, campaña apoyada por la Casa Editorial El Tiempo y liderada por la periodista Jineth Bedoya, queremos manifestar a través de este comunicado a la opinión pública nuestra inmensa inquietud entorno a la polémica desatada en el país por la convocatoria del futbolista Pablo Armero a la Selección Colombia, dados los antecedentes de violencia de pareja del jugador. 


Así mismo, manifestamos nuestra preocupación hacia la vida e integridad de la periodista Andrea Guerrero quién puso en la mira pública esta situación, y quien desde la noche del miércoles ha recibido constantes mensajes  que atentan contra ella, inclusive recibió una amenaza de muerte que ha sido trasladada a las autoridades competentes.


En Colombia, el número de casos de violencia de pareja contra mujeres durante el 2016 fue de 43.083, mostrando un incremento del 5,2% frente al número de casos reportados en el 2015. (IMLCF, 2016 - Preliminares). Las cifras de violencia contra las mujeres siguen siendo muy preocupantes en todo el país, y, en gran medida, están asociadas a la prevalencia de imaginarios sociales que contribuyen a reproducir la desigualdad entre mujeres y hombres, y en última instancia, perpetuar las violencias contra las mujeres. Por ello es fundamental generar alianzas y estrategias con entidades de alto impacto social, como puede ser el fútbol, para difundir mensajes en contra de esta lacra social.

El pasado 17 de febrero la Casa Editorial El Tiempo, ONU Mujeres y la DIMAYOR ratificamos un acuerdo de voluntades para impulsar conjuntamente una serie de acciones que, usando el fútbol como herramienta de sensibilización, contribuyeran a posicionar un mensaje claro frente a la sociedad: la violencia contra las mujeres es una grave violación de sus derechos humanos y debemos aunar fuerzas para erradicarla. Para ello el primer paso es mostrar tolerancia cero frente a cualquier tipo de violencia contra las mujeres, máxime si ésta es perpetrada por un miembro de la institución.

El fútbol como deporte, y los futbolistas, como personajes públicos, debido al gran impacto social que tienen en Colombia, pueden apoyar a la difusión de mensajes que contribuyan a la transformación de imaginarios que reproducen y justifican la violencia contra las mujeres. Así lo identificamos conjuntamente Dimayor, El Tiempo Casa Editorial y ONU Mujeres para la firma de nuestro acuerdo de colaboración. Pero, precisamente por la gran legitimidad social con la que cuentan, también pueden generar lo contrario: una opinión pública favorable a tolerarlas y justificarlas, incluso premiarlas. 


Como se manifestó en el evento de ratificación del acuerdo de voluntades en febrero: “Es un compromiso de todos apoyar a las mujeres en su lucha contra la violencia, comenzar la Liga Femenina es cumplir un sueño y este deporte servirá para que dejemos de hablar de la violencia de las mujeres. Nosotros daremos todo el impulso a iniciativas como estas” (Ramón Jesurún, Presidente de la Federación Colombiana de Fútbol).

Sabemos que la Federación Colombiana de Fútbol moviliza mensajes como #ColombiaRespeta o  #MeComprometo , precisamente para concientizar al público asistente a los estadios acerca de la importancia de eliminar las violencias contra las mujeres. Esto ha sido valorado muy positivamente por la campaña No Es Hora de Callar y ONU Mujeres. 

Ahora consideramos que es es necesario que se comprometan con hechos concretos. La violencia contra las mujeres siempre es intolerable y nunca un “asunto privado”. Por ello, solicitamos a la Federación Colombiana de Fútbol que tome medidas sobre cualquier miembro de su plantilla que protagonice episodios de violencia contra las mujeres, se pronuncie públicamente frente a la polémica suscitada por la convocatoria a Pablo Armero y mantenga coherencia con los compromisos adquiridos y con las campañas que desde el seno de su misma institución se impulsen.



Más información:
  • Maria Reyero, Coordinadora de Comunicaciones ONU Mujeres: maria.reyero@unwomen.org
  • Karina Terán, Profesional en Comunicaciones ONU Mujeres: karina.teran@unwomen.org