Empoderamiento económico

Empoderamiento económico
Foto: UN Women

Las mujeres contribuyen de manera muy significativa a las economías, ya sea en empresas, granjas, como emprendedoras o empleadas o trabajando como cuidadoras domésticas no remuneradas.

El empoderamiento de las mujeres, además de ser un elemento central de la garantía de sus derechos, es una necesidad imperante si queremos erradicar la pobreza y tener economías y sociedades saludables e inclusivas, no solo porque las mujeres son más de la mitad de la población, sino además porque son un talento que se está desperdiciando: en promedio en américa latina, y particularmente en Colombia con un 58%- la mayoría de graduadas de carreras universitarias y postgrados; pero sus tasas de desempleo y subempleo son más altas que las de los hombres.

Además las mujeres siguen sufriendo de manera desproporcionada la pobreza, y discriminación de género implica que a menudo las mujeres acaban desempeñando trabajos no seguros y mal pagados, y siguen siendo una pequeña minoría en puestos directivos. La discriminación también reduce el acceso a bienes económicos como la tierra y los préstamos y limita su participación en el diseño de políticas sociales y económicas. Adicionalmente, gran parte de las tareas domésticas recaen en las mujeres lo que implica que tienen más horas de trabajo no remunerado que en ocasiones reduce sus posibilidades de acceder a empleos y que además implican siempre limitantes en su autonomía.

Empoderar a las mujeres para que participen plenamente en todos los sectores y a todos los niveles de la actividad económica resulta fundamental para construir economías fuertes, establecer sociedades más estables y justas, alcanzar los objetivos de desarrollo, sostenibilidad y derechos humanos acordados internacionalmente y mejorar la calidad de vida de las mujeres y de las sociedades en general.

Diversos compromisos internacionales apoyan el empoderamiento económico de las mujeres, entre ellas la Plataforma de Acción de Beijing, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y diversos convenios sobre la igualdad de género de la Organización Internacional del Trabajo.

Si bien Colombia es un país de renta media, el 51,6% de pobres en Colombia son mujeres. Adicionalmente las mujeres siguen teniendo peores indicadores que los hombres en aspectos como empleo, desempleo, subempleo, así mismo las colombianas trabajan 10.8 horas más que los hombres (trabajo remunerado y no remunerado). Sin embargo, ganan en promedio 20% menos que los hombres cuando desempeñan la misma actividad. Según la PPNEGPM (Política Pública Nacional de Equidad de Género para las mujeres) la presencia femenina en los altos cargos directivos no sobrepasa el 20%, mientras que en las gerencias se eleva a un 40%, para llegar a una relativa paridad en los niveles medios profesionales, y dominar con un 60% los cargos de apoyo y de base.

El gobierno Colombiano presentó al país en septiembre de 2012 los Lineamientos de Política pública de Equidad de Género para las Mujeres, enmarcada luego en el CONPES 161 de 2013, que plantea en sus estrategias de “Plena participación de las mujeres en el mercado laboral con igualdad de oportunidades”, y de “Promoción y fortalecimiento del acceso a la propiedad y a los recursos productivos”, los compromisos del Estado para garantizar a las mujeres colombianas sus derechos económicos. Así mismo existen en Colombia dos marcos normativos pioneros en América Latina: por un lado la Ley 1413 de 2010 por medio de la cual “se regula la inclusión de la economía del cuidado en el sistema de cuentas nacionales con el objeto de medir la contribución de la mujer al desarrollo económico y social del país y como herramienta fundamental para la definición e implementación de políticas públicas”, y la Ley 1496 de 2011, por medio de la cual “se garantiza la igualdad salarial y de retribución laboral entre hombres y mujeres”. A su vez por ser Colombia un país interesado en ser parte de la OECD se discuten diversas reformas de tipo económico que requieren un análisis de los impactos de género para su adecuada implementación.

Contribuciones del trabajo previo de ONU Mujeres en Colombia en materia empoderamiento económico de las mujeres

En cumplimiento de los mandatos internacionales, ONU Mujeres en Colombia ha:

  • Provisto de insumos técnicos algunas de las reformas legislativas en favor de los derechos económicos de las mujeres;
  • Establecido un Memorando de Entendimiento con la ACPEM, el Ministerio de Trabajo y el PNUD, con el propósito de “fortalecer las capacidades nacionales en el desarrollo de políticas, programas e instrumentos específicos para promover la igualdad entre los sexos y la autonomía económica de la mujer como medios para combatir la pobreza y propiciar el mejoramiento de sus condiciones de vida”.
  • Establecido como prioridad avanzar en el plan de acción de siete puntos[1] del Secretario General sobre la participación de las mujeres en la consolidación de la paz, que implica acompañar procesos de restitución de derechos, reparación transformadora y construcción de paz aportando –entre otros- al empoderamiento y la autonomía económica de las mujeres.
  • En alianza con la Red Local de Pacto Global la promoción de los 7 principios de empoderamiento económico de las mujeres que se articulan a la iniciativa del Sello Equipares.
  • Finalmente, considerando la estrategia global del portal de empoderamiento económico que próximamente se lanzará en español (http://www.empowerwomen.org/) y de la herramienta Yo Aprendo también se ha considerado fundamental articular las iniciativas locales con estos instrumentos globales.

Elementos de la Estrategia País de ONU Mujeres 2014-2017 en materia de Empoderamiento Económico

  • Apoyo en implementación de medidas para fortalecer el empoderamiento económico de las mujeres
  • Apoyo al Estado para implementar ejes de empoderamiento y autonomía económica de la PPNEGM
  • Producir y difundir información para implementar medidas a favor del empoderamiento económico de las mujeres.
  • Desarrollo de procesos de empoderamiento económico; énfasis en programas de recuperación temprana de mujeres víctimas, mujeres rurales e iniciativas desde el sector privado.
  • Articulación con Estado y sector privado para implementar los 7 principios del empoderamiento económico de las mujeres en alianza con la Red Local de Pacto Global
  • Promoción del empoderamiento económico de mujeres rurales y víctimas del conflicto a través de iniciativas locales piloto.

[1] El plan, que consta de siete compromisos, tiene por objeto garantizar que: a) las mujeres participen plenamente en todas las conversaciones de paz y se aporten oportunamente conocimientos especializados en cuestiones de género, b) las mujeres desempeñen un papel importante en los procesos de planificación posteriores a los conflicto y se empleen métodos que garanticen mayor atención a la igualdad entre los géneros, c) se proporcionen fondos suficientes para atender las necesidades específicas de la mujer y lograr progresos en la igualdad entre los géneros d) reconstrucción de las instituciones del Estado a fin de lograr que sean más accesibles a las mujeres, e) las mujeres puedan participar plenamente en la gobernanza de las instituciones públicas después de los conflictos incluso aplicando medidas especiales de carácter temporal, como cuotas de representación, f) participación de las mujeres en el proceso de obtención de reparación ante las injusticias cometidas contra ellas g) la recuperación económica dé prioridad a la participación de la mujer en los planes de creación de empleo, los programas de desarrollo comunitario y la prestación de servicios de primera línea.