Liderazgo y apoyo a programas para la igualdad de género

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En el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y con miras al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el sector privado no solo tiene la posibilidad de contribuir al avance de la agenda de igualdad de género a través del impacto en sus colaboradoras y colaboradores, sino también a través de sus operaciones a lo largo de su cadena de valor, de los productos y servicios que ofrecen a sus usuarios y clientes, y en las comunidades donde tienen influencia y desarrollan su negocio.

Así, ONU Mujeres promueve que las empresas y organizaciones privadas tomen acciones concretas con miras a impactar en su entorno, mediante estrategias de valor compartido, y/o de responsabilidad social empresarial. Además, ONU Mujeres impulsa la participación del sector privado en espacios de diálogo y articulación con actores de la sociedad civil, gobierno, y otros de su mismo sector, con el fin de fomentar alianzas estratégicas para el desarrollo.

 
Estrategias de valor compartido

Por una parte, las estrategias de valor compartido son aquellas políticas y prácticas operacionales que mejoran la competitividad de las empresas a la vez que ayudan a mejorar las condiciones económicas y sociales en las comunidades donde operan. En este sentido, sector privado puede adelantar este tipo de estrategias orientadas a contribuir al avance de la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres a través de las siguientes acciones:

  • Incorporación del enfoque de género en el diseño de sus productos y servicios: tener en cuenta el impacto diferencial de éstos sobre las vidas cotidianas de mujeres y hombres.
  • Desarrollar estrategias de publicidad y mercadeo que desafíen los estereotipos de género y promueva el empoderamiento de las mujeres.
  • Impulsar el desarrollo de proveedores ( desde la visión de aumentar su productividad en su cadena de valor) que estimule la escalabilidad de iniciativas lideradas por mujeres en los territorios de intervención corporativa.
  • Conformar clústeres por sector/industria que faciliten una articulación para efectuar procesos de empleabilidad con enfoque de género, especialmente en industrias históricamente masculinizadas.
  • Cofinanciar y gestar alianzas con el SENA, otras entidades educativas para adelantar formación laboral de mujeres, y así facilitar su inserción laboral.

 

Iniciativas de responsabilidad social empresarial

Por otra parte, en el marco de la responsabilidad social empresarial, las empresas y organizaciones privadas pueden participar en proyectos específicos dirigidos a empoderar económicamente las mujeres, y a mejorar la calidad de vida de sus comunidades. Así, las empresas pueden identificar áreas prioritarias de intervención en las comunidades donde operan o en aquellas regiones más necesitadas del país, poniendo en marcha proyectos en las siguientes áreas, entre otras:

  • Acceso a servicios públicos: agua potable, energía, gas, conectividad.
  • Inversión en infraestructura para el cuidado de niños, niñas y adultos mayores, que permita una mayor redistribución y reducción del trabajo cuidado no remunerado que se encuentra recargado en las mujeres.
  • Educación financiera y diseño de soluciones para el acceso a crédito, seguros y mecanismos de ahorro.
  • Financiación de formación para el trabajo y emprendimiento, con énfasis en las áreas de experticia de la empresa.
  • Formación en derechos en las comunidades de intervención.
  • Si en el marco de la responsabilidad social empresarial, su empresa u organización tiene el interés de apoyar iniciativas por la igualdad de género y de derechos de las mujeres, puede contactar a ONU Mujeres para identificar opciones, previo seguimiento de nuestro proceso de debida diligencia.

 

Caso de éxito Nariño