Villavicencio fortalece su sistema de cuidados y apoyo con canasta de servicios para personas con discapacidad y tecnologías que ahorran tiempo

Una misión de la Embajada de Canadá y ONU Mujeres recorrió cuatro iniciativas que buscan reducir la sobrecarga de cuidados no remunerados, ampliar la autonomía de las personas con discapacidad y consolidar respuestas institucionales en la ciudad.

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Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco.
Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco.

Villavicencio avanza en la consolidación de su Sistema Municipal de Cuidados y Apoyo con iniciativas que combinan formación comunitaria, entrega de ayudas técnicas y tecnologías para reducir el tiempo destinado a las labores domésticas, de cuidado no remunerado y de apoyo. Ese fue el principal resultado de la misión realizada por la Embajada de Canadá y ONU Mujeres, en el marco del proyecto Entornos que Cuidan y el Programa Conjunto “Cuidados no remunerados, discapacidad y enfoque de género transformador”, financiado por Canadá a través del Fondo Global para la Discapacidad.

La visita incluyó cuatro momentos en los que se evidenciaron los avances de una apuesta articulada entre cooperación internacional, administración local, academia, sociedad civil y comunidad. La misión puso especial atención en las necesidades de personas con discapacidad y de quienes ejercen labores de cuidado y apoyo, una tarea que continúa de manera desproporcionada sobre las mujeres.

Uno de los primeros espacios tuvo lugar en la Corporación Universitaria Minuto de Dios, UNIMINUTO, donde se desarrolló una nueva sesión de la Escuela Comunitaria del piloto “Entornos que Cuidan, Entornos que Apoyan”, apoyado por la Embajada de Canadá y el Fondo Global para la Discapacidad de la ONU. La iniciativa reúne a personas con discapacidad del barrio El Rubí, así como a sus familiares y personas cuidadoras y de apoyo, en un proceso pedagógico de diez sesiones sobre derechos humanos, autonomía, vida independiente, bienestar emocional, autocuidado y cuidado colectivo.

Foto: ONU Mujeres
Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco.

Además de fortalecer conocimientos y capacidades de incidencia, la Escuela Comunitaria busca construir de manera participativa una hoja de ruta con recomendaciones para el diseño de sistemas de cuidados y apoyos inclusivos, con posibilidades de ser replicados en otros territorios.

El segundo momento de la misión estuvo marcado por la entrega de una Canasta de Servicios Catalíticos, diseñada para aumentar la autonomía de 42 personas con discapacidad participantes del piloto (35 mujeres y siete hombres) y contribuir a disminuir las labores de cuidado y apoyo no remunerado de 32 personas, de las cuales 25 son mujeres.

La canasta contempla ayudas técnicas y tecnológicas, servicios de apoyo y gestiones ante la administración local para facilitar el restablecimiento de derechos relacionados con salud y educación. En total, el piloto prevé entregar 139 apoyos técnicos, principalmente para personas con discapacidad múltiple, física e intelectual. Cerca del 60 % de los elementos fue entregado durante la jornada, mientras que el restante será suministrado en las semanas siguientes, incluidos algunos equipos que requieren instalación directa en las viviendas de las y los beneficiarios.

La agenda continuó en el Centro Integrado de la Mujer, donde la delegación de Canadá y ONU Mujeres conoció los avances, aprendizajes y retos de sostenibilidad del Sistema Municipal de Cuidados y Apoyos de Villavicencio. El espacio de rendición de cuentas, permitió mostrar el paso de proyectos en etapa de construcción, a servicios y acciones en funcionamiento, así como el papel de las alianzas entre la cooperación internacional, el gobierno local, el sector privado y las organizaciones sociales.

Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco
Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco

El recorrido cerró en la Manzana del Cuidado de Villavicencio con la entrega parcial de tecnologías ahorradoras de tiempo. En esta primera fase, el municipio recibió una de las cinco lavadoras industriales previstas para poner en marcha el servicio comunitario de lavandería.

Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco.
Foto: ONU Mujeres/Lorena Velasco.

La iniciativa busca reducir el tiempo que las personas cuidadoras y que brindan apoyo a personas con discapacidad, destinan a labores domésticas, promover una distribución más equitativa de estas responsabilidades y fortalecer la infraestructura pública de cuidados de la ciudad. El servicio comunitario de lavandería se proyecta como una herramienta concreta para liberar tiempo y mejorar el bienestar de las mujeres que realizan trabajo de cuidado no remunerado.

“Con esta misión y junto a la Embajada de Canadá, ONU Mujeres renueva su compromiso con las mujeres y las niñas con discapacidad, con las mujeres que cuidan y brindan apoyo a personas con discapacidad, y con la construcción de un sistema de protección social que no deje a nadie atrás”, aseguró María Inés Salamanca Vidak, representante país de ONU Mujeres en Colombia.

Con estas acciones, Villavicencio busca consolidar un modelo territorial que reconozca el cuidado como un asunto público y de corresponsabilidad social.