ONU Mujeres y la Superintendencia del Subsidio Familiar unen fuerzas para cerrar brechas de género a través de las Cajas de Compensación Familiar

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ONU Mujeres en Colombia y la Superintendencia del Subsidio Familiar firmaron un memorando de entendimiento que abre una vía concreta para incorporar el enfoque de género en el funcionamiento de las Cajas de Compensación Familiar. El acuerdo fue suscrito por la superintendente Sandra Viviana Cadena Martínez y la representante país de ONU Mujeres en Colombia, María Inés Salamanca Vidak.

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Las Cajas de Compensación Familiar no son instituciones menores en el paisaje social colombiano. Para 2025, 831.000 empresas están afiliadas a 42 cajas en todo el país, que agrupan a más de 10 millones de trabajadores. Si se incluye a sus familias y beneficiarios, el alcance llega a más de 25 millones de personas, es decir, cerca de la mitad de la población nacional.

Aunque son entidades de carácter privado, su función es esencialmente pública: administran subsidios y prestan servicios en educación, salud, recreación, vivienda, turismo social y empleabilidad, financiados en buena parte por un aporte obligatorio del 4% de la nómina que hacen los empleadores. Además, realizan transferencias económicas directas a hogares vulnerables, incluyendo subsidios monetarios por hijo o dependiente y subsidios de vivienda. 

En ese contexto, incorporar el enfoque de género en la vigilancia y control que ejerce la Superintendencia sobre estas entidades no es un asunto técnico menor: es una palanca con potencial de transformación a escala nacional.

El memorando llega en un momento oportuno desde el punto de vista normativo. Colombia cuenta hoy con un marco legal renovado que obliga a las instituciones a actuar con mayor contundencia frente a las violencias de género en el ámbito laboral. La Ley 2365 de 2024 establece medidas de prevención y respuesta frente al acoso sexual y la violencia basada en género en el trabajo. A esto se suma la reforma laboral contenida en la Ley 2466 de 2025 y la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, que reconoce el derecho de toda persona a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso.

Este nuevo entorno normativo exige que entidades como la Superintendencia del Subsidio Familiar asuman un rol más activo en la vigilancia del cumplimiento de estos estándares por parte de las cajas. La alianza con ONU Mujeres busca precisamente fortalecer esa capacidad institucional, dotando a la Superintendencia de herramientas, conocimiento y marcos conceptuales para que el enfoque de género se traduzca en acciones concretas de inspección, vigilancia y control.

El acuerdo contempla como punto de partida la experiencia que ONU Mujeres ya desarrolla con Comfamiliar Nariño, caja que ha venido incorporando el enfoque de género en sus servicios y procesos internos. Este piloto servirá como modelo a sistematizar y replicar en las demás cajas del país, con el respaldo técnico de ONU Mujeres y la autoridad regulatoria de la Superintendencia.

La apuesta es clara: usar la arquitectura institucional existente, que ya llega a millones de hogares colombianos, para acelerar el cierre de brechas de género en el empleo, prevenir las violencias y garantizar que las mujeres accedan en igualdad de condiciones a los servicios y beneficios del sistema de protección social.