ONU Mujeres, USAID y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer presentan la publicación: ‘Tercera medición del estudio sobre tolerancia social e institucional de las Violencias Contras las Mujeres (VCM)’

La publicación presenta un panorama de la violencia contra la mujer en los ámbitos institucional y social en Colombia, además de presentar un comparativo de las mediciones hechas en este mismo sentido en las encuestas realizadas 2010 y 2015 en las principales ciudades del país.

Fecha: jueves, 17 de junio de 2021

Con el fin de identificar cambios en los patrones socioculturales que legitiman o justifican violencias contra las colombianas, se presentaron -este jueves- los resultados de la Tercera Medición del Estudio de Tolerancia Social de Violencias contra Mujeres, liderada por la Vicepresidencia de la República, a través de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, con el apoyo de ONU Mujeres y USAID.

 

 

La encuesta de tolerancia social se aplicó a 3.526 personas y la de tolerancia institucional, a 1.044 servidoras y servidores competentes en la ruta de atención a mujeres víctimas de la violencia, en Barranquilla, Bogotá, Buenaventura, Cartagena, Florencia, Medellín, Pasto, Popayán, San Andrés de Tumaco y Villavicencio, ciudades que también se habían cubierto en las mediciones anteriores, efectuadas en 2010 y 2015 (Consulte este y otros resultados aquí)

La Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, Gheidy Gallo, resaltó que Colombia camina en la dirección correcta, en aras de proteger a las mujeres y blindarlas de cualquier tipo de violencia. “Los resultados son alentadores, pues se muestra un avance importante en las regiones y se evidencia cómo los procesos de formación y sensibilización a la ciudanía y a las entidades del Estado están dando fruto.  Cada vez la sociedad rechaza más la violencia contra las mujeres; es importante continuar fortaleciendo el trabajo con la comunidad y con los servidores públicos, ya que -en menor medida- aún persisten imaginarios que justifican la violencia”

Los resultados establecen que las tres entidades más reconocidas por la población para acudir en caso de agresión o algún tipo de violencia contra las mujeres son: la Policía (70,9% frente a 51% en 2015), la Fiscalía (37,3% frente a 31,1% en 2015) y las comisarías de familia (21,6% frente a 21% en 2015).

Así mismo, sugiere la necesidad de fortalecer acciones educativas y de comunicación dirigidas a la población en general, y de formación dirigidas a los servidores públicos, pues se mantienen creencias que culpan a las víctimas de estas violencias. En la encuesta de tolerancia social, el 17% de los hombres y 13% de las mujeres creen que “las mujeres que se visten de manera provocativa se exponen a que las violen”. No obstante, debe anotarse que este porcentaje ascendía al 37% en 2015, tanto en género masculino como femenino (Lea el resumen ejecutivo acá)


La Representante país de  ONU Mujeres Colombia, Bibiana Aído Almagro, aseguró que “este estudio nos ofrece información precisa sobre las normas culturales que continúan justificando y perpetuando la violencia contra las mujeres”.

Por su parte, la Subdirectora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en Colombia, Martha Aponte, señaló que “sabemos que se requiere de una transformación cultural en la erradicación de violencias contra las mujeres.  Esto es una tarea compartida entre la sociedad y las instituciones encargadas de prevenir, atender y sancionar las violencias. Todos tenemos la responsabilidad de transformar las normas sociales y los valores culturales que discriminan a las mujeres”.

En el evento de lanzamiento, se resaltaron las acciones que desde el Gobierno Nacional se vienen adelantando en el marco de la Estrategia Integral Mujeres Libres de Violencias para prevenir las violencias contra las mujeres y promover acciones de transformación cultural. Colombia cuenta con un Mecanismo Articulador para el Abordaje Integral de las Violencias por Razones de Sexo y Género, tanto en el ámbito nacional como territorial, como efecto de la expedición del Decreto 1710 en diciembre de 2020. 

Se destacan, además, el fortalecimiento de las Comisarías de Familia, la elaboración y expedición de protocolos y lineamientos para la prevención y el abordaje integral de las violencias contra las mujeres, la prevención del riesgo de feminicidio, la realización de Consejos de Seguridad territoriales centrados en las violencias contra las mujeres y la Escuela Nacional de Desaprendizaje del Machismo.

Tolerancia social: principales hallazgos

  • • Avances en varias regiones del país. Sin embargo, se evidencia la necesidad de seguir trabajando en la transformación de los prejuicios, creencias e imaginarios culturales que justifican la violencia contra las mujeres.
  • Una de las premisas que se analizó en la encuesta fue la de “las mujeres que se meten con hombres violentos no se deben quejar de que las golpeen”. Este imaginario social pasó de ser aceptado por 6 de cada 20 personas en 2010, a ser aceptado por 2 de cada 20 personas en 2021.
  • De forma similar, al indagar por las actitudes frente a actos de violencia, la encuesta evidenció que frente a la pregunta “¿si un hombre maltrata a su esposa personas ajenas a la familia deben intervenir?”, 4 de cada 20 personas no está de acuerdo con intervenir.
  • Respecto al imaginario “cuando los hombres están bravos es mejor no provocarlos” la encuesta arrojó que es aceptado por 8 de cada 20 personas encuestadas, lo que significa que la aceptación de esta idea disminuyó en comparación con la encuesta de 2015, que indicaba una aceptación de 13 de cada 20 personas.
  • Asimismo, la encuesta indica que 4 de cada 20 personas encuestadas tienen imaginarios sobre los que las mujeres víctimas de violencias comparten corresponsabilidad con los victimarios al no detener las agresiones, pues creen que “las mujeres que siguen con sus parejas después de ser golpeadas es porque les gusta”.

Tolerancia institucional: principales hallazgos

  • Más de la mitad de los funcionarios y las funcionarias encuestadas consideran que “los problemas familiares solo deben discutirse con miembros de la familia” y que “la ropa sucia se lava en casa”: 11 de cada 20 servidoras y servidores públicos está de acuerdo con la primera afirmación y 12 de cada 20 con la segunda.
  • Ante la pregunta “¿si un hombre maltrata a su esposa, otras personas ajenas a la familia deben intervenir?”, los resultados indican que 3 de cada 20 de las y los servidores encuestados consideran que nadie debe interferir
  • Los roles de género tradicionales dictaminan que, si un hombre experimenta ira, necesariamente se comportará de manera violenta. Este imaginario se encuentra fuertemente arraigado en casi la tercera parte de las servidoras y los servidores encuestados: 6 de cada 20 se encuentra de acuerdo con que “cuando los hombres están bravos es mejor no provocarlos”.
  • La creencia de que “las mujeres que siguen con sus parejas luego de ser golpeadas es porque les gusta” es aceptada por 2 de cada 20 funcionarios y funcionarias. Este imaginario social cambió: en 2010 era aprobado por 4 de cada 20 funcionarios y funcionarias.
  •  Se requieren fortalecer acciones educativas y de comunicación dirigidas a la población en general y de formación dirigidas a los servidores públicos.

 

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